Informe trimestral de salarios y costes laborales: I trimestre 2026

Jul 7, 2026

Este estudio forma parte de la serie de análisis sobre la situación y evolución reciente de los salarios y de los costes laborales en nuestra Comunidad que, con carácter trimestral, lleva a cabo CCOO de Castilla y  León. En este caso, el informe se deriva de los datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL) correspondientes al primer trimestre de 2026, que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística.

Principales conclusiones:

Castilla y León cuenta con salarios inferiores a la media estatal —un 9,9 % por debajo según el último dato de la ETCL— y ha experimentado también un mayor deterioro del poder adquisitivo en los últimos años. Aunque durante el último año los salarios han crecido ligeramente por encima de la media nacional, este avance resulta insuficiente para corregir una brecha salarial que continúa siendo estructural y que, de mantenerse las actuales tasas de crecimiento, tardaría todavía más de 16 años en converger con la media estatal. Por ello, es imprescindible que se sigan mejorando los salarios de las personas
trabajadoras de nuestra Comunidad. Esta necesidad se mantiene en un contexto internacional marcado por una elevada incertidumbre geopolítica y comercial, donde eventuales perturbaciones en los mercados energéticos o en las cadenas de suministro podrían volver a presionar los costes de producción y los precios, afectando de nuevo al poder adquisitivo de los hogares.

Esta perspectiva refuerza la necesidad de incorporar cláusulas de revisión salarial vinculadas a la inflación real en los convenios colectivos, de modo que cualquier repunte inesperado de los precios no vuelva a recaer íntegramente sobre las nóminas de las personas trabajadoras.

Es importante señalar, además, que el IPC subestima el deterioro real del nivel de vida de las personas trabajadoras, porque no incluye el precio de compra de la vivienda. El Índice de Precios de la Vivienda ha crecido un 32,2% en términos reales desde 2018, frente al estancamiento de los salarios reales. Esta realidad debe estar presente en la negociación salarial, y es un argumento adicional para que los incrementos pactados en los próximos convenios superen con claridad la variación del IPC.

Los resultados de este trimestre muestran, además, que el incremento de las retribuciones registrado en Castilla y León responde principalmente a una mejora del salario por hora efectiva de trabajo y no a un aumento de la jornada realizada. Ello pone de manifiesto el papel que desempeña la negociación colectiva en la mejora de las condiciones salariales y refuerza la necesidad de seguir impulsando convenios que
permitan avanzar en la convergencia salarial con el conjunto del país.

Asimismo, la proporción entre las horas efectivas trabajadas en jornada parcial y las realizadas en jornada completa continúa aumentando y alcanza en 2026 el valor más elevado de toda la serie histórica, tanto en Castilla y León como en el conjunto de España. Esta evolución refleja una transformación gradual en la distribución del tiempo de trabajo que convendrá seguir analizando en los próximos trimestres para valorar sus
implicaciones sobre la organización del empleo y la negociación colectiva.

Por otro lado, Castilla y León ha mostrado, históricamente, un menor dinamismo del empleo, con tasas de creación de puestos de trabajo por debajo de la mitad de las experimentadas a nivel nacional desde tiempos anteriores a la crisis del COVID. En 2026, esta disonancia se acentúa y nuestra Comunidad inicia el año a contracorriente del ciclo expansivo nacional, con 3.306 personas ocupadas menos que en el primer trimestre de 2025 (−0,3%). En cambio, España gana en total 527.575 personas ocupadas (+2,4%) en ese mismo período.

Los datos analizados tampoco respaldan que el coste laboral constituya el principal obstáculo para la contratación en Castilla y León. Nuestra Comunidad continúa situándose entre las de menor coste laboral del país, por lo que resulta necesario avanzar hacia modelos empresariales capaces de atraer y retener talento mediante mejores condiciones laborales, mayor estabilidad en el empleo y una mejora de la productividad.

La creación de empleo es esencial para Castilla y León, puesto que resulta clave para paliar el problema de la pérdida de población joven, que tiene dificultades para encontrar su primer empleo en sus ciudades de origen y se ve abocada a emigrar. En este sentido, la reducción de la jornada laboral sin reducción salarial favorecería una mejor conciliación entre la vida laboral, personal y familiar, contribuiría a la creación y el reparto del empleo, y ayudaría a combatir el problema del envejecimiento de nuestra Comunidad. Además, garantizando la implantación de un registro eficaz y veraz de la jornada laboral, se combatirían de una vez por todas las horas extraordinarias que no se pagan, no se cotizan y no se declaran, corrigiendo una forma de competencia desleal que perjudica tanto a las personas trabajadoras como a las empresas que sí cumplen con sus obligaciones.

Mejorar los salarios y las condiciones laborales no constituye únicamente una medida de justicia social, sino también una política económica que fortalece la demanda interna, impulsa el consumo, favorece la actividad empresarial y contribuye a reforzar la financiación de los servicios públicos mediante una mayor recaudación.

Desde CCOO de Castilla y León seguiremos trabajando y aportando propuestas que contribuyan a avanzar hacia un modelo de sociedad más justo y equitativo, con mejores condiciones laborales y una mayor calidad de vida para las personas trabajadoras de nuestra Comunidad, a través de nuestro papel en la negociación colectiva y el diálogo social.

Puedes acceder al documento completo en este enlace.

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