Comenzamos el año con un análisis de datos destacables de la Encuesta Anual Laboral 2024 del Ministerio de Trabajo y Economía Social:
Los resultados de la Encuesta Anual Laboral 2024 ponen de manifiesto que el modelo laboral predominante en Castilla y León sigue apoyándose en mecanismos de ajuste basados en la precariedad y la temporalidad, incluso en un contexto de dificultades estructurales para cubrir puestos de trabajo.
Lejos de apostar de forma decidida por la estabilidad, la formación y la mejora de las condiciones laborales como herramientas para atraer y retener talento, una parte significativa del tejido empresarial continúa recurriendo a estrategias cortoplacistas, que profundizan la inseguridad laboral y reproducen desigualdades de género y de acceso al empleo.
Asimismo, la persistencia de canales informales de contratación, junto con la limitada inversión en formación y en prevención de riesgos laborales, refleja una cultura empresarial que no termina de asumir que el empleo digno, seguro y estable es un elemento central de la competitividad y la cohesión social.
En este contexto, la encuesta confirma la necesidad urgente de un cambio profundo en la cultura empresarial, orientado a reforzar la calidad del empleo, la igualdad de oportunidades y la protección de la salud de las personas trabajadoras.
Desde CCOO de Castilla y León se considera imprescindible:
- Reducir de forma efectiva la temporalidad, reforzando el uso de la contratación indefinida y evitando que los contratos temporales sigan siendo el principal mecanismo de ajuste ante cambios en la demanda.
- Proteger las rentas salariales, limitando el recurso a la reducción de la parte fija del salario y priorizando mecanismos de flexibilidad interna negociados colectivamente.
- Impulsar procesos de selección transparentes y accesibles, reduciendo el peso de los canales informales y reforzando el papel de los servicios públicos de empleo.
- Combatir la segregación ocupacional, promoviendo la incorporación de mujeres y colectivos infrarrepresentados en sectores con déficit de mano de obra, mediante políticas activas de igualdad y formación específica.
- Incrementar la inversión empresarial en formación, especialmente la formación planificada en el puesto de trabajo, vinculada a la jornada laboral y orientada a la promoción profesional.
- Cerrar la brecha entre detección de necesidades formativas y formación impartida, integrando la formación como un elemento estratégico de la gestión empresarial.
- Reforzar la formación en seguridad y salud laboral, como herramienta clave para reducir la siniestralidad y garantizar entornos de trabajo seguros y saludables.
- Fortalecer la negociación colectiva, como espacio fundamental para acordar medidas de estabilidad, formación, igualdad y prevención de riesgos laborales.
Solo a través de estas medidas será posible avanzar hacia un modelo laboral más justo, estable y sostenible, que permita afrontar los retos demográficos, productivos y sociales de Castilla y León sin seguir trasladando los costes del ajuste a las personas trabajadoras.
Consulta el informe completo aquí.

